Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

3 de abril de 2025

LA EXTREMA DEMENCIA

En 1988, cuando ya se veía con preocupación el hecho de que el calentamiento global pudiera ser desastroso para la humanidad si no se tomaban medidas oportunas a todos los niveles, fue creado un grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático (IPCC)para facilitar  evaluaciones integrales del estado de los conocimientos científicos,  técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático, sus causas, posibles repercusiones  y estrategias de respuesta.

Este grupo  acaba de publicar un estudio que advierte que la humanidad se encuentra al borde de un desastre climático irreversible. El informe, de 2024, basado en el análisis y seguimiento de las principales variables biofísicas, ofrece una conclusión clara e inapelable: estamos avanzando en la dirección equivocada.

Por su parte el diario The Guardian elaboró una encuesta en la que participaron cientos de los principales expertos mundiales en cambio climático. Sus respuestas muestran igualmente un futuro sombrío. El 77% de los encuestados cree que las temperaturas globales alcanzarán al menos 2,5 ºC por encima de los niveles preindustriales, un grado de calentamiento devastador. Casi la mitad –el 42%– cree que será superior a 3 ºC

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres se queda corto cuando afirma que: “El cambio climático es la mayor amenaza para la economía global”. Es una amenaza no sólo para la economía, es una grave amenaza para la vida de la humanidad.,

Pues la extrema derecha no quiere enterarse de esto: desde Donald Trump a Santiago Abascal niegan el cambio climático. No se apoyan en ningún estudio científico, lo niegan porque esto cuestiona la civilización capitalista, que es la que defiende ardientemente la extrema derecha. Es una postura claramente demencial. No viven en la realidad, viven en su mundo de ideas y de intereses.

A la extrema derecha no sólo le falta humanidad y ética, le falta el mínimo grado de sensatez  necesaria para no empujar a la humanidad a ese desastre  climático del que repetidamente nos hablan los científicos. Si la extrema derecha y sus aliados llegaran alcanzar el gobierno, no sólo sufriríamos una situación social y política muy negativa, sino que avanzaríamos inevitablemente hacia el desastre climático. Ese movimiento político no es sólo la extrema derecha, sino la extrema demencia.

Esta postura negacionista se da en una sociedad que tampoco se hace consciente de lo que supone el cambio climático, no lo niega, pero mira para otro lado. Le cuesta actuar de acuerdo con lo que exige detener el  cambio climático porque eso supone abandonar la sociedad de consumo. Y en la cultura capitalista está tan asociado el bienestar al consumo que resulta muy costoso renunciar al consumismo.

Evidentemente necesitamos un mínimo de consumo para atender a nuestras necesidades básicas, pero alcanzado ese mínimo, seguir aumentando nuestro consumo no es un camino que nos lleve al bienestar y la felicidad, sino al desastre climático.

 Antonio Zugasti